Siempre digo que cuando empiezo un nuevo modelo, tengo una idea de lo que voy a realizar, pero a medida que los voy haciendo, como no tengo un patrón, suelen cambiar. No es que tengan un cambio radical, lo que pasa es que tejiendo con el ganchillo, la lana o el algodón en este caso, coje un cuerpo diferente al que te podías imaginar.

Algodón de Katia
En este caso quería darle más importancia a los godets blancos y al final han cogido más importancia los rojos, que a mi punto de vista parecen tentaculos de pulpo -de ahí el nombre que le he puesto a este vestido.
Detalle de los godetsPero el resultado me gusta más de lo que me imaginaba, porque las rayas rojas y blancas no me convencían mucho al principio.
Otro modelito ideal para las que ya saben,



