No sé qué ha pasado en mi ordenador, que de repente zas desapareció mi escritorio, sin más y sin hacer nada raro y claro está adiós a toda la información que tenia, y en estos momentos no se donde ****** está.
Pero gracias a Delia Dumitrescu, una chica muy simpática que estudia un curso de coolhunting en el IED e hizo unas fotos del espacio, os puedo enseñar algo. Mi media naranja también hizo unas fotos fantásticas con los asistentes pero como ya os he dicho no se dónde ******* están. Gracias Delia.


El día de la inauguración creo que engordé tropecientos kilos de las cosas tan bonitas que dijeron de mi trabajo, tanto personas conocidas como desconocidas. Una de las cosas que más me gustó fue ver la cara de la gente al ver los vestidos, sonreian de agrado y eso para mi es suficiente.
Hay mucha gente que me conoce y no tenia ni idea que yo hiciera crochet, la cara de estas personas sí que fue muy interesante. Naturalmente a mi me conocen por mi trabajo, el que me ayuda a pagar la hipoteca y no tenian ni idea de que yo hago estas cosas.
Estuvo muy animado y vino mucha gente. Tomamos unos vinos y comimos unos bombones buenisimos de mi pasteleria favorita LIS que esta en la calle Riera Alta del Raval.
Hubo comentarios de mucha gente pero quizás el que más me llamó la atención fue el de un chico que hace muebles artesanos. Más o menos fue así: A mi no me gusta la moda pero esto que veo es fantástico, pensar que esta hecho punto a punto tiene mucho mérito y me gusta.
Tambien Pepa, una chica muy simpática, me hizo una entrevista para iCat fm para el programa Caberet Elèctric. Me han entrevistado también Time Out y Guia del Ocio,
La de puntos que han echo estas manos y la de puntos que tienen que hacer todavia, porque despues de esta experiencia no creo que pueda parar, de hecho queria descansar unos dias pero mi cabeza está dándole vueltas a una falda que será de lana y como ya sabéis que estoy enganchado al ganchillo...
Para terminar esta especie de crónica quiero agradecer a toda la gente que vino y me ayudó a engordar esos tropecientos kilos de satisfacción.








